(IN SPANISH) Slashed funding and reductions in overtime have forced Spanish ballet, theatre and orchestral companies to turn down invitations to perform internationally. Jesus Ruiz Matilla weighs in on the challenges for state-funded art in Spain.

“¿Marca España? ¿De qué nos hablan?”. La reacción —o queja, más bien— resulta muy común entre los directores de los ballets, las compañías de teatro estatales o la Orquesta Nacional. Todas las formaciones artísticas públicas dependientes del Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (Inaem), a su vez subordinado al Ministerio de Cultura, han tenido que renunciar en los últimos dos años a grandes invitaciones... Keep reading on El Pais